Por: Felipe Venicio Rodríguez

Presidente de la CAMCHI

A tan solo días para finalizar el año 2022, aún vemos con preocupación los temas pendientes en agenda que como Cámara de Comercio, Industrias, Agricultura y Turismo de Chiriquí (CAMCHI), venimos recalcando desde hace años, entre ellos la necesidad sobre la implementación de verdaderas medidas de austeridad para que los fondos puedan ser destinados a iniciativas o proyectos que generen empleos y movimiento económico, permitiendo a su vez tributos para atender la deuda pública, combatir la informalidad y los actos de corrupción que tanto daño siguen causando a la reputación, confianza, credibilidad, inversión e imagen de nuestro país.

Nuevamente genera zozobra la posible firma del nuevo contrato con Minera Panamá, a quien el Gobierno Nacional le ha otorgado un plazo hasta el próximo 14 de diciembre; sin embargo como lo hemos expresado desde el inicio, es importante garantizar el cumplimiento de las leyes para evitar a futuro un problema ambiental.

En este sentido, también es importante tomar en consideración que al contar con un proyecto como éste, se debe plasmar en el contrato que los productos que de allí se extraigan se les generen valor agregado.

Consideramos que las ganancias no deben estar centradas mediante tributos, sino en una contribución directa del 50% que permita exonerar la mayor parte de los tributos, con excepción de los gobiernos locales, aportando un ingreso fijo similar al del Canal de Panamá.

Con todos los antecedentes, y al no tratarse de una licitación más en nuestra Nación, sostenemos que este nuevo contrato debió ser publicado para que fuese el pueblo panameño quien a través de un referéndum o plebiscito tomara la decisión final.

Centrándonos en otros temas, no podemos omitir la preocupación que sentimos como gremio empresarial, luego de los múltiples llamados efectuados a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y a los gobiernos locales para la ejecución del reordenamiento vial en los distritos de David y Bugaba, para evitar el congestionamiento que se registra a diario debido al crecimiento del parque vehicular.

Nuestra provincia no puede tolerar soluciones temporales y sorpresivas con medidas unilaterales sin tomar en consideración la opinión de la población, quien debe estar anuente a cualquier cambio que se realice por el bienestar y seguridad de todos.

Insistimos en soluciones distintas a la instalación de semáforos que solo causan embotellamientos, cada vez más extensos. Se deben construir rotondas o infraestructuras similares para encontrar una verdadera solución en ambos distritos.

Tampoco podemos pasar por alto el apoyo inminente que requieren las Mipymes, quienes son la columna vertebral de nuestra golpeada economía. No podemos descuidarlas debido al aporte económico significativo con autogestión que realizan, combatiendo el índice de desempleo en nuestro Panamá.

Es impostergable la toma de decisiones con medidas cónsonas y reales, para encarar el grave problema que enfrenta la Caja del Seguro Social. Nadie debe permanecer en el cargo por 10 años consecutivos como miembro de la Junta Directiva. Así se renuevan las ideas y se impulsan soluciones a los constantes inconvenientes que aquejan a nuestra ciudadanía.

Sin lugar a dudas, son múltiples los temas que podemos seguir plasmado en esta redacción e innumerables los llamados que podemos continuar emitiendo ante las múltiples necesidades de que enfrenta nuestro Panamá; sin embargo deseamos ser optimistas y esperamos que el Gobierno Nacional reflexione e inicie con el pie derecho este nuevo año, en atención a una sociedad que clama por acciones, ecuanimidad, empatía y justicia que permitan recuperar nuestra paz, el bienestar, la credibilidad e imagen a nivel internacional, para seguir expresando con orgullo, que somos ¡Puente del Mundo y Corazón del Universo!